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Experimental

si yo te quiero, uno... sí, yo te quiero, dos. -qué dialéctica, dígale usted- nada me perturba más los despertares nada me desanima más los cantares oh, Diástole y Sístole, provocadores de vida detengan sus juegos el día que ya no me mire si yo te quiero, uno. sí, yo te quiero, dos. -qué sintética, dígame usted- nada me conmueve más los llantos nada me presiona más los huesos oh, Sístole y Diástole, verdugos de muerte apresuren sus pasos el día que ya no me vea. sí, yo te quiero. Sí.

Proclama

Y en mi entera libertad me permito creer y descreer de todo cuanto haya sido verdad y cuanto haya sido no verdad. Si no pongo en duda hasta la misma duda no podría ser capaz jamás de saber que vivo o que tal vez...

Viniendo

Siento, inevitablemente, que podrías llegar en cualquier momento, y sin tus mochilas y tus cuentos, vacío y solo como cuando recién eras un nombre. Siento que podrías, deberías, llegar en cualquier momento, incluso, que estás viniendo. Oigo tus pasos firmes y tiemblo con la tierra que estás pisando, como la hoja al viento en que, torpe de mi, me has convertido. Siento, inexorablemente, que estás llegando, furiosa calma que acompaña tus movimientos, tu camino de espinas, de vidrios rotos, de caracoles y laberintos quiméricos. Ah, sí, lo sé, estás viniendo, liviano, tan roto como siempre estuviste, tan remendado con otros besos, con otros ojos, con cicatrices, lo sé yo también. Sé que es triste este venir, este ir, este yendo, porque aquí, pájarito de alas rotas, aquí ya no te espero.

despertar

¿de qué sueño desperté? ¿en qué pesadilla entré? miro, leo, analizo las palabras que tiempo atrás salían hasta de mí y las veo tan ajenas, tan lejanas, tan guerra, tan raras, tan quimeras, tan fuera de lugar, tan lustradas, tan fantoches, me miran, me leen , me analizan y se ríen, se burlan, se carnavalizan... ¿qué disturbio planetario, qué mala hora, qué gualicho, qué maldición, qué karma, qué plan macabro es este? Unos ojos me dicen, castigadores, que mi risa es impura, que estos ojos míos brillan de otro modo, que mis palabras (mías, mías tan mías, y más mías que nunca antes) suenan de otra manera. La libertad nos hace extraños de lo que hicieron de nosotros, nos pasa por aceite hirviendo y nos transforma la piel, no menos linda no más fea, no menos mortal, no más real; la libertad que me otorgo libremente, los pájaros, el viento en la cara, la risa estrepitosamente impura, el trayecto montaña rusa de la felicidad que elijo...

No pudiste

Nunca supiste verme débil, desfalleciendo ante un par de ojos profundos, lejanos, negros, pájaros, pescaditos, brillitos, ojos de oscuridad, ojos sin fondo, sin tope, sin preguntas, sin respuestas, sin palabras, con poesía. Nunca soportaste verme pequeñísima, mirando hacia arriba, saltando para alcanzar la mesa, jugando, riendo sin motivos... nunca pudiste verme en estado de felicidad plena, no te bastó con mis ojeras y mis labios rojos, sangre, rubí, mordisco de rabia. Y hoy no sé cómo no dormirme sin pensar en todo eso. Es así: apago la luz y duermo, imperturbable, respiro el aire en que ya no respiras, y no me muero menos, ni vivo más... ni viceversa. Nunca pudiste soportar verme indefensa, yo que pude cortar con los dientes las cadenas herrumbradas, que logré soltarme de las manos, de los juicios, que me volvía tan dinámica y rústica soportando el frío y el sol de las soledades en tu compañía, yo que había trasplantado mis raíces sin morirme tanto.... y ahora indefensa, contorneada...

HumedaD

y esta humedad que cala los huesos se parece tanto a tu mirada. Nunca le tuve tanto miedo al futuro desde que supe que no estarás, ya ves como uno se acostumbra a sostenerte la sombra, a ir juntando las migas de tu risa, quedando con hambre de lo que sólo tenés para vos mismo, de lo que no sabés dar, tacaño hasta de silencios porque cuando más quisiera que te calles, venís con tus palabras y tus trinos, y tus... para qué, mirá... si cuando uno se gasta lo que tiene nomas (ya sabrás), no puede ir a pedir de prestado, menos a vos, que no sabés prestar, ni dar, ni querer. Y ya sé bien que vos no tenes la culpa de tanta desilusión,o no de toda. Porque te pensas que querer es eso que haces, esa costumbre mala mala muy mala de saberte querido y pensar que no necesitas devolverlo, que recíprocamente se vuelve, como un espejo, un reflejo, que uno te quiere porque vos queres, y no. No es así. Yo te quiero porque el karma lo dispuso, o Dios, Alá, Buda, Neruda... o mi imaginación. Agradezco cont...

Absurdo

Se enteró que vivía el día que murió

espejismo

vi tu espejismo y recién ahí supe que estaba en este desierto.

la otra guerra

hay otra guerra, mi amor, y en medio de las bombas -explotan, explotan- tengo tus ojos cargados por si viene la muerte o por si vienen a buscarla

Nostalgina

¿ Y a quiénes les tocará después sentir esta nostagia? Trascederá los años, las páginas, las tapas, los editores, la albacea, la herencia. Las diferentes miradas, las otras bocas, las demás pieles. Pero tal vez solo yo sepa que supo ser tuya (¿a quiénes les tocó antes sentir esta nostalgia?)

autocita

y en parte me molesta esta forma violenta de los días de cambiar y hacerte ver de un momento a otro que lo blanco era negro, y viceversa

Ojocéano

Sus ojos oceánicos cuyos párpados como olas dejaban salir a los peces que se ahogaban en sus labios, dejaban libre navegación a un misterio. De antemano sabía que ese barco, iba a naufragar, que por más señales que hicieran desde afuera, el timón ya había sido saqueado...

Novo

somos tan nuevos, tanto que nos ven pequeños, llorones ¿acaso no nos dan órdenes? nos dicen cómo ir, cómo hacer todo detallado en cláusulas somos tan ilusos aún, pero algún día, lo sé, creceremos y no habrá razones ya para obedecer sino el mundo entero para nosotros, gritones bebedores de ilusiones mansos y salvajes de piedras y de selvas de valles y de ríos (de cierto es que la sabiduría de la sangre fertilizó y dio frutos nuevos)

Rimas tontas y enamoradas

de toda la discordia del mundo, y tal vez me permito exagerar, tus ojos resultan sinceros, aunque también sé dudar de todas las sentencias del mundo. no serviría esta vez disimular, quisiera segundo a segundo verme sonreír y verte soñar porque insensato es el tiempo y pronto se ha de acabar ríe, mira, que vas a despertar rápido es el mundo para condenar y pronto silencio rotundo y luego, un sueño profundo.

Discurso mio sobre las despedidas...

"No, yo no me despido nada, nunca. Creo que el mundo se hunde en algún centro extraño que no sabemos donde está ni para qué ni quién (y las preguntas de siempre), y en la caída nos vamos encontrando de nuevo por el camino.... Te digo hasta luego, te veo mañana, pasado, en dos años, en cinco, en diez, en fotos, en tele, en sueños, en nuestras cajas de madera, en nuestros lugares de piedra, en las pupilas de otras caras, en las palabras de otras lenguas... "

Ascensor

Más que un puente, un ascensor, en esta asimetría, ya verás: cables que suben y que bajan y vamos, y cuidado el pozo, y en qué piso nos bajamos, y no nos bajamos nada, mejor subamos, subamos, subamos hasta alcanzarnos. Salgamos estrepitosamente disparados.

La cita

y ahora en mis manos un pasaje al otro lado la invitación firmada la cita: la hora y el día un evento puntual una puerta abierta cimientos, cables, centellas un camino nuevo, unos ojos voces, luces, cruces.

Contemplación

cómo puedo decirte sos hermosa sin que el mundo arrastre en su inmediatez procesual su carga mal intencionada? puedo. porque mis pies están fijos y sé que sendas ando y que no las pierdo por verte a los ojos reconociendo en tus rasgos a Eva, a Helena, a Thais. puedo atravesar los muros decorosos e impúdicos de las hipocresías y sentarme a contemplarte porque la naturaleza fue buena y el mundo, a su pesar, te merece.

Luz

De mil formas te vivo ahí donde te digo donde te escucho te callo te pienso ya ves, amor mío no puedo escaparme de tu sombra no puedo no hundirme en tu luz quisiera correrme del espacio o mirarte de cerca a través de otras bocas tal vez menos sabias tal vez más ruidosas de mil fondos, del color que más te guste en los ojos que reclames en las manos que te toquen quisiera verte ahí presenciar que hay vida aun después de esta muerte.

Miedos

No me asusta tu incoherencia tu falta de razón tu momento de fábulas me atormentan los círculos que no logras cerrar las frases incompletas el otoño de tu natural encanto.

pavada

sería una pavada  que yo agarre hoy (o ayer o antes) y diga: París así, con la soltura  con que tus ideas vuelan, como si un disparo podría quebrarte el alma (alma, arma, alarma) te dije: Madrid para que no te mueras ni me mires sombrío serio alargado furioso otoñal de mayo, qué se yo, no te dije: Madrid y sonreíste.

Pregunta

¿y por qué has venido con tu puño frío a recordarme la miseria detrás de mis ojos como si no fuera suficiente con un febrero congelado de verano, con la miel más amarga de un par de ojos claros, con la eterna conciencia de haber perdido alguna parcela del paraíso?

Urgencias IV

- ¿Qué mirás?- le pregunta ella con los ojos confundidos... - La culpa de mis desvelos - le dice el poeta, mirando sus labios con hambre de versos. 

Urgencia III

-¿Calma el poeta su dolor en sus versos? ¿o es cada palabra una herida más al corazón?...Y si muere la poesía ¿se va también el amor? - Tal vez - le respondió el poeta, clavando la mirada en su próximo soneto.

La reina de la primavera

Todos quieren a la reina de la primavera y yo sólo puedo ofrecerte otoños con sol reconociendo la inefable versión del amor que ha quedado estancada en mi memoria como cuando la luna sonríe al mar y él se enamora de su lado oscuro como si por ese misterio abismal las penas quedaran tapadas eternamente pero todos quieren a la reina de la primavera y yo me muero de otoño con sol me revelo contra la poesía y cuelgo los guantes rotos de tanto pegarle al vacío de mis días al aire a la dureza diamantina de mis noches a la piedra de mi corazón helado como cuando tus ojos abrieron un surco una grieta por la cual te espío desconsoladamente mientras el paso de los días se apura y me alcanza como cuando quise amar un fantasma, prendida de un recuerdo que juega a morirse y nunca gana.