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Mostrando entradas de mayo, 2013

urgencia I

pronto, si no vienes en mi auxilio mi corazón olvidará como era enamorarse confundirá cualquier mirada, cualquier poesía, cualquier escala con la tuya. si no vienes en mi ayuda, no sabré cuál de todas las estrellas es la que has de regalarme no sabré si la luna es más grande, confundiré las primaveras con largos inviernos floridos, y no podré contarte con ilusión mis sueños más desconocidos. pronto, amor si no vienes buscándome no sabré cómo reconocerte no sabré cómo distinguirte en medio de tanta gente.

despedida previa.

¿qué clase de adiós será este? ¿con qué ojos, con qué voz podré decirte, con qué sentimientos podré evocarte. con cuáles de mis tantos insomnios podré hablarte en silencio? si un alud de pensamientos arrasa con lo que quedaba de mi existencia, si de una se caen las gotas del rocío frío y madrugador de esta soledad, soledad que renuevo hoy soledad que renace del todo que inventaron mis emociones para encender la chispa dorada que dio vida a una utopía equivocada dime, flor de lirio que adorna otra despedida ¿dónde serán las exequias del universo que creíamos realizar? ¿dónde caben ahora las desesperanzas, la ilusión moribunda, la gesta valiente de algún triste verano que puesto a prueba fue traicionado por la misma verdad? el imperio de la imaginación, abatido por el ejército impávido de la realidad cruenta se adormece en la lucha con laureles. ¿qué dirección caminarán mis pasos ahora que el mundo ha decido mostrarme su rostro voraz?

tus labios

trágico final tuvieron las lágrimas cuando se secaron en el filo de tus labios sedientos de mi desbordado amor maduros esperando el tiempo son como hilos finos que quieren atar mi lengua a su andar como dos vías de tren gastadas como un par de brazos tibios que quisiéramos yo y mis sueños algún día invitarlos a pasar. no le recomiendo a tus labios que digan mi nombre, porque cada letra se dibuja en ellos como que me llaman a su encuentro decís palabras sublimes, algo así, algo eternas, que danzan en tu boca y salen como flechas disparadas que zigzaguean con el viento y dan directo al centro. decís palabras sueltas,  y para mi es un misterio bucear detrás de ellas  en busca de algún resto de mi.

Mansos

Mansos tus ojos que supieron verme directo al corazón, dormido entre tus labios, un soplo de tu aliento da vida a una canción Camila me llora lento rozan mis dedos su garganta y grita de angustia detrás del parque  de la inmensidad de palabras que te diría mientras me das la mano ¿qué nos sucede? el tiempo, amor, los astros, las luces verdes del semáforo. Mansos tus ojos verdes, tus ojos marrones, tus ojos grises, tus ojos negros, celestes, azules.. de repente, sos todo el mundo y en la multitud enloquecida te pierdo cuando el sol se anida junto al fin del mundo y se divierte la luna con mi tristeza Mansos tus ojos, que no me ven ni me miran.