Medusa
dispongo entre mis manos la dulce tibieza de mis pechos níveos, de mis muslos férreos; este mapa de relieves y texturas que soy ama con cada célula, siente con cada respiro y son dos alas mis dos brazos entre los que quisiera sostener tu fragilidad para elevarte de ese suelo triste y frío que hoy llamas morada. aprendí de los ecos de voces enormes y despiertas a llevarme hasta donde solo yo puedo, a no conformarme con lo que se me ha impuesto, a elevar libre mi cabeza sobre cualquier muralla. tengo un espacio en mis ojos para guardar tus labios y un secreto entre los míos, para darle a tus párpados; solo si te acercas, aunque el riesgo de ser piedra corras, solo si me miras con la mirada que realmente traspasa cual flecha redentora, podrás saberlo todo un laberinto de tristezas, de serpientes y telas de araña, en otras bocas he sido malvada, un misterio, una maldición, una encrucijada pero en la tuya seré una revelación, un cometa iluminando la bóveda que te guarda un...