El recuerdo
y entonces aparece así como escondido detrás de una cortina de olvidos salta emocionado y juega con mi pelo, se enreda, se cae se azota contra las paredes violentamente quiere sangrar y que lo vea quiere morir y que no lo salve muestra los dientes y gruñe al espejo me clava las garras y ríe a carcajadas se tapa la cara con las manos (que son tantas como sus pecados) y entonces se va, deja el lugar en ruinas (igual que yo) igual que a mí triunfante de haberse hecho presente de haber remarcado sus huellas de reabrir las heridas muestra su sonrisa luminosa, sus ojos llenos de ira radiante (hermoso sol que quema) me muerde los labios con un beso y se retira, llevándose los restos de la ilusión.