Presentimiento sin alondas

Siento, inevitablemente, que podrías llegar en cualquier momento, y sin tus mochilas y tus cuentos, vacío y solo como cuando recién eras un nombre. Siento que podrías, deberías, llegar en cualquier momento, incluso, que estás viniendo. Oigo tus pasos firmes y tiemblo con la tierra que estás pisando, como la hoja al viento en que, torpe de mi, me has convertido. Siento, inexorablemente, que estás llegando, furiosa calma que acompaña tus movimientos, tu camino de espinas, de vidrios rotos, de caracoles y laberintos quiméricos. Ah, sí, lo sé, estás viniendo, liviano, tan roto como siempre estuviste, tan remendado con otros besos, con otros ojos, con cicatrices, lo sé yo también. Sé que es triste este venir, este ir, este yendo, porque aquí, pajarito de alas rotas, aquí ya no te espero.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sensación

Marzo.

urgencia I