ansias
corren las cintas de mis venas
llevando una sangre lastimada
un río de ciruelas, un montón de tristes valles.
es la morada del tiempo tu mirada
y yo me descubro pobre de certezas
soñando apenas, a cuentagotas
rumores del suelo, mientras te espero
se agrieta el cielo y parece mentira
pero las hebras del día se funden con la tierra
mientras también se desgarra la vida
te espero
urgen los días, se masifican, se apelmazan
como una bala se arrojan y embisten
contra mi sien, embisten
y me dejan
me abandonan también
en un angustiante limbo
entre mi vana existencia
y la vida que soñaba.
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